Museo Wellington (Waterloo)

INFORMACIÓN BÁSICA

  • Localización: Aquí.
  • Pros: Buena localización, justo en frente de la oficina de turismo. Entretenido y audioguía en español.
  • Contras: Se hace algo corto ya que se visita rápido.

DESCRIPCIÓN

Una de las visitas más interesantes que tuvimos durante nuestro viaje a Bélgica, fue la de ver el Museo Wellington, en Waterloo. Se trata de la antigua posada Bodenghien que utilizó el Duque de Wellington como Cuartel General durante la batalla de Waterloo, en 1815.

Si bien en nuestra entrada sobre el Museo de Napoleón os mostramos el Cuartel General que este usó durante la mencionada batalla, ahora os hablaremos del otro bando, el del comandado por el Duque de Wellington y que aglutinaba y dirigía las tropas alemanas, neerlandesas y británicas, junto con el apoyo del ejercito prusiano.

Nada más entrar, a la derecha, entregaremos nuestras entradas para que nos den una audioguía ya configurada con el idioma que le pidamos a la persona que nos atiende. Amablemente nos explican el recorrido, aunque este viene también explicado en los audios, y los números que debemos ir marcando para que nos vayan explicando cada una de las salas en las que vamos entrando. Un dispositivo que nos recuerda un teléfono antiguo y que es muy fácil de manejar, sin cortes ni problemas… a veces lo simple es mejor.

Cabe mencionar que nos vamos a ir encontrando maniquíes con los trajes militares de la época. Cuadros, restos de armas, e incluso instrumentos que utilizaban los propios médicos durante la batalla.

Traje militar. Museo de Wellington (Waterloo).
Traje militar.

Pero antes de continuar explicaremos brevemente en qué consiste este Cuartel General. Su recorrido se establece por dos pisos y varias estancias. Se empieza a pocos metros del punto de información y la audioguía nos explicará los diferentes elementos que vamos encontrando. A su vez, estas habitaciones están marcadas por un número que al ponerlo en el dispositivo, comenzará a decirnos la información relativa al mismo.

Aunque las estancias están marcadas, es relativamente fácil equivocarse, pues a veces no se sabe si pertenece a una u otra. A nada que estéis atentos sabréis de qué os están hablando.

Subiendo las escaleras para llegar al primer piso, vemos un cuadro de la batalla justo antes de entrar en una de las habitaciones mencionadas.

Representación de la Batalla de Waterloo. Museo Wellington (Waterloo).
Representación de la Batalla de Waterloo.

Tras la pintura descrita, el recorrido se bifurca. En primer lugar entraremos en la estancia donde se encuentra la cama del Coronel Sir Alexander Gordon, lugar donde este falleció y el Duque de Wellington mencionó las históricas palabras: «Bueno, gracias a Dios, no sé lo que es perder una batalla; pero ciertamente nada puede ser más doloroso que ganar uno con la pérdida de tantos amigos».

Pero además de historia y curiosidades, encontramos el relato completo de la batalla en la siguiente estancia. Una habitación dedicada a explicar por partes cómo se desarrolló la batalla. También vamos encontrando diversos cuadros de representación de la contienda además de armaduras perforadas por las armas de la época.

Tras continuar por las diversas estancias a los que se nos invita a pasar, llegamos al despacho donde el Duque de Wellington redactó el «Parte de Victoria«. Y, para que podamos imaginarlo mejor, tenemos a una figura del mismísimo Duque sentado en su escritorio redactando tal documento.

Duque de Wellington.

Yendo de sala en sala y continuando con la visita, nos encontramos el busto de Guillermo II de los Países Bajos, Rey de los Países Bajos y Gran Duque de Luxemburgo. Perteneció al ejército británico como ayudante de campo (aide-de-camp) del Duque de Wellington. Luchó como comandante de las tropas belgas y holandesas, tanto en la batalla de Quatre Bras como en la de Waterloo, donde resultó herido.

Con el tiempo demostró ser un militar con una estrategia más que cuestionable, a pesar de su valor, pero su nefasto juicio militar provocó la muerte innecesaria de muchos.

Busto de Guillermo II de los Países Bajos. Museo Wellington (Waterloo).
Busto de Guillermo II de los Países Bajos.

Pero ahí no queda todo lo que podemos encontrar en este museo. También veremos grabados, documentos, armas… un sinfín de elementos que están repartidos por las diversas salas, algunas de ellas dedicadas a los diferentes ejércitos.

Otra de las curiosidades que encontramos a lo largo del recorrido son los instrumentos que utilizaban los médicos para operar en el campo de batalla donde se llevaban a cabo amputaciones y operaciones durante la contienda. En esta y otras batallas napoleónicas fue donde el médico y cirujano francés Dominique-Jean Larrey tuvo la invención de la ambulancia y el sistema de triaje.

Herramientas para operar y amputar en el campo de batalla.
Herramientas para operar y amputar en el campo de batalla.

Descendiendo por unas escaleras vamos a parar a una sala donde podemos divertirnos y tomarnos unas fotos en un Photocall de Napoleón, además de ver la cantidad de ciudades que coinciden con el nombre de Waterloo a lo largo del mundo.

Ya para finalizar, salimos a un patio donde nos despide un cañón de época.

Cañón de época.
Cañón de época.

En definitiva, se trata de un lugar de visita obligada si pasáis por Waterloo, ya que nos impregnarán con la historia de la batalla que lleva el mismo nombre y aprenderéis numerosas curiosidades que seguro que no sabíais.

OTRAS RECOMENDACIONES

Museo de Napoleón (Waterloo).

Museo de la Ciudad (Bruselas).

Waterloo (Bélgica).

4 comentarios

  1. Es una verdadera delicia,el visitar lugares que hayáis puesto en vuestra reseña.Ademas de mostrar lo más interesante,ya vamos con una seguridad,que nos hace mucho más fácil,el poder ver todo lo más interesante

  2. Verdaderamente interesante.

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